20 oct. 2013

Ganaron los demócratas, pero perdió Estados Unidos


Por Eduardo Kragelund

   Los demócratas lograron una gran victoria sobre los republicanos al obtener un nuevo presupuesto y un mayor endeudamiento sin hacer concesiones, pero dejaron expuesto a Estados Unidos a una crisis más profunda que pone en tela de juicio su liderazgo como primera potencia mundial.
   Luego de dos semanas de tira y afloje que hicieron crujir las instituciones y la paciencia de sus compatriotas, los legisladores de ambos partidos acordaron esta semana un presupuesto que sólo durará poco más de dos meses y autorizaron pagos de la deuda por algo más de tres meses. En otras palabras, se trata de un alto el fuego para pasar las fiestas navideñas, al cabo de las cuales los contendientes volverán al ring a tratar de evitar una nueva paralización del Estado y una cesación de pagos.

27 abr. 2013

Vuelven a Islandia los neoliberales que desataron la peor crisis bancaria del mundo



  Islandia, el país que dijo no a la divisa neoliberal de privatizar las ganancias y socializar las pérdidas, depositará el sábado su confianza en el Partido Progresista o el Partido de la Independencia, miembros de la coalición de centro derecha que hace cinco años llevó al país al borde del colapso.
  Si se cumple el vaticinio unánime de las encuestas, los socialdemócratas, con una mayoría legislativa absoluta de 34 sobre 63 bancas, perderán las elecciones pese a haber levantado parcialmente al país de la debacle financiera heredada por el gobierno que aplicó a rajatabla la receta económica de Milton Friedman, el gurú de los “Chicago boys”.

12 abr. 2013

EE.UU.: ley de armas a debate




Una vez más, los demócratas están de fiesta. Barack Obama logró que el Senado comience a discutir la ley más restrictiva sobre el control de armas planteada en los últimos 20 años para reducir las matanzas que cada tanto sacuden al país. Gracias a un acuerdo bipartidario para ampliar la averiguación de antecedentes antes de cada venta comercial de armas, los demócratas consiguieron por 68 votos contra 31 –ocho más de los necesarios- que el Senado comience a debatir un paquete de medidas que endurecerían la regulaciones vigentes.
Sin embargo, como sucedió con todas las grandes reformas que el presidente propició en sus más de cuatro años de gobierno, las promesas de grandes cambios pueden quedar reducidas a paliativos de relativa cuantía en las negociaciones con los republicanos.